Lenguas Indígenas


Las lenguas indígenas del Chaco meridional y nordeste argentino. Localización, vitalidad y prioridades de investigación

Trabajo publicado en Folia Histórica del Nordeste n° 15, Resistencia (2001-2002), Instituto de Investigaciones Geohistóricas - Conicet, pp. 71-85.

Dentro de los límites geográficos de la República Argentina se hablan hoy doce lenguas indígenas; diez en el ámbito del Chaco meridional y nordeste argentinos: toba, pilagá, mocoví, wichí, nivaclé, chorote, ava-chiriguano, mbya, guaraní y quichua santiagueño (1). Más o menos vitales según los casos, en todas se observa una fuerte retracción de sus ámbitos de uso. Siguiendo la clasificación de Krauss (1992:5-7) podemos decir que se trata de lenguas amenazadas o 'en peligro' (2): varias de ellas son aprendidas como primeras lenguas por los niños de dichas comunidades pero, si las condiciones presentes persisten, dejarán de hablarse en un lapso que difícilmente exceda la próxima centuria. Otras se encuentran en una situación más delicada, ya que sus hablantes viven en zonas urbanas o periurbanas de grandes ciudades y, debido a diversos factores -especialmente laborales y educacionales- los niños no aprenden la lengua comunitaria. En este caso, las perspectivas de uso y transmisión son escasas y se está frente a lenguas en vías de extinción o moribundas.

La reducción de la diversidad lingüística en la Argentina se enmarca dentro de un proceso global, causado por la fuerte homogeneización económica y cultural que se produce, de manera ininterrumpida, desde el siglo XV hasta nuestros días. Estos cambios se aceleran en el siglo XIX con el desarrollo de los medios masivos de transporte, y luego con los de comunicación masiva y la obligatoriedad de la instrucción pública (Dixon 1997:103) (3). Se estima que, como mínimo, el 50% de las lenguas habladas hoy en el mundo (entre 5.000 y 6.700 según cómo se hagan los cálculos) (4) desaparecerá para el año 2100 (Crystal 2000:19) (5). Hoy, el 4% de las lenguas del mundo son habladas por el 96% de la población mundial, mientras que el 4% de la población mundial habla el 96% de las lenguas restantes (Crystal 2000:14).

¿Por qué creemos que esta pérdida es lamentable? Porque las lenguas encapsulan la visión del mundo de sus hablantes, cómo piensan, cuáles son sus valores, en qué creen, cómo clasifican el mundo a su alrededor, cómo organizan sus vidas. Cuando una lengua muere, parte de la cultura humana se pierde, para siempre (Dixon 1997:144). La preocupación de los lingüistas, de los antropólogos e incluso de los hablantes de esas lenguas es la velocidad con que desaparecen debido a los procesos de homogeneización antes citados. La observación y el análisis de las causas que provocan la desaparición indica que los hablantes de lenguas minoritarias son forzados, directa o indirectamente, a abandonar el uso de su lengua, hecho que no debiera resultarnos indiferente en las puertas del tercer milenio, aunque la desaparición de lenguas haya ocurrido desde siempre. (6)

A continuación vamos a presentar, a grandes pinceladas, la situación sociolingüística de las lenguas indígenas habladas en el área que nos convoca. No expondremos las características formales de las lenguas, es decir sus sistemas fonológicos, particularidades sintácticas ni reconstrucciones de proto-lenguas. Estos temas, importantísimos y por cierto de lo más interesantes para los lingüistas, exigen el manejo de conceptos y de una jerga particular propia de especialistas que, de elegir comentarlos, desvirtuaría el sentido de nuestra participación en este simposio, que es el de la puesta al día entre diferentes disciplinas. Tampoco hablaremos sobre las lenguas alguna vez habladas en la región y de las que se poseen registros, su época de desaparición y posibles filiaciones genéticas, ni de los trabajos descriptivos relevantes y sus autores (existe bibliografía actualizada sobre este último tema, ver Fabre 1998). Preferimos presentar un tema mucho más acotado pero -confiamos- más ameno, que nos permitirá hacer un diagnóstico de las necesidades de investigación prioritarias en el área.

En primer lugar, veamos la distribución geográfica, el número estimado de hablantes y la vitalidad de las lenguas antes citadas, clasificadas en las 'tradicionales' familias lingüísticas:

Familia lingüística guaycurú

Los tobas, autodenominados nam qom, se encuentran principalmente en las provincias de Chaco y Formosa y, menos numerosos, al este de la provincia de Salta. Debido a recientes migraciones, existen grandes asentamientos en Rosario (Santa Fe) y en varias localidades del Gran Buenos Aires. Su número varía entre 36.000 y 60.000 según las fuentes. En Paraguay vive un pequeño grupo de alrededor de 600 indígenas identificados como emok-tobas, en la localidad de El Cerrito, dpto. Presidente Hayes (60 km al NO de Asunción) (Messineo 1992). A principios del siglo XX, Karsten (1932) había localizado tobas en Bolivia, cerca de la frontera con la Argentina, pero Alvarsson (1988) estima que estos grupos probablemente hayan migrado hacia la provincia de Salta. Dentro de la familia lingüística guaycurú, los tobas son el grupo más numeroso. La vitalidad de esta lengua varía según el lugar de asentamiento: los hablantes instalados en zonas rurales transmiten la lengua a sus hijos y estos, en la mayoría de los casos, llegan a la escuela hablando toba como primera lengua (7). En los enclaves urbanos, por el contrario, el quiebre de la transmisión intergeneracional ya se ha producido y son muy pocos los niños que llegan a la edad escolar manejando con fluidez la lengua de sus abuelos.

Los pilagás se reúnen en 16 comunidades en el centro de la provincia de Formosa, principalmente en el departamento Patiño y Bermejo. Estas comunidades pueden subdividirse en dos grupos, los Pilagá del Bañado y los Pilagá de Navagán, grupos en los que Vidal (2001:13) ha identificado diferencias dialectales. Al igual que los tobas, se autodenominan qom y su número varía entre 2.000 y 5.000 según las fuentes. La lengua posee un buen grado de vitalidad ya que es la primera adquirida y hablada por los niños hasta la edad escolar. El pilagá es la lengua de la transmisión intragupal, entre los adultos es el único código utilizado, entre los jóvenes se observan más préstamos léxicos en castellano y 'code-switching' -alternancia de las dos lenguas por un mismo hablante, en la misma conversación. (Vidal 2001:15).

Los mocovíes, también autodenominados nam qom se encuentran diseminados en 42 pequeñas comunidades todo a lo largo de la provincia de Santa Fe y en alrededor de 20 comunidades en la provincia del Chaco, especialmente en la zona suroeste (8). El número estimado de mocovíes varía entre 3.000 y 5.000 según las fuentes. La dislocación física y demográfica (9) observada en la provincia de Santa Fe tiene consecuencias directas sobre la lengua: en esa provincia el quiebre de la transmisión intergeneracional ya se ha producido y, aparentemente, es sólo hablada por algunos ancianos y pocos adultos. En localidades chaqueñas como El Pastoril -cerca de Villa Ángela- y en Las Tolderías -cerca de Charata- la lengua es más vital que en las localidades santafesinas, sin embargo Gualdieri (1998:6) observa que los jóvenes hacen un uso más restringido de la misma que los adultos. De la familia guaycurú, el mocoví es la lengua con los peores pronósticos de supervivencia debido a una combinación de factores: las dislocaciones antes mencionadas, matrimonios interétnicos con tobas -con asimilación lingüística a este grupo- y escaso número de hablantes.

Familia lule-vilela

Existe la posibilidad de que todavía vivan hablantes que "recuerden" palabras y expresiones de la lengua vilela. El último dato al respecto ha sido publicado por Terán (1995 citado en Viegas Barros 2001:107). Este grupo, que alguna vez ocupara vastos territorios entre los ríos Bermejo y Salado, posiblemente se ha asimilado a grupos tobas por vía matrimonial, especialmente a partir del período de la sedentarización (fines del siglo XIX). El último lingüista en recoger datos fue Balmori en la década de 1960, los cuales han sido utilizados por Viegas Barros (2001) en un artículo sobre la relación genética entre el lule y el vilela. Es muy probable que la lengua no se hable más (10); de todas formas, valdría la pena que antropólogos y lingüistas hicieran el esfuerzo de buscar a los últimos 'recordantes'.

Familia mataco-mataguaya:

El grupo más numeroso de esta familia lingüística es el de los wichís, ubicados en una franja que va de sudeste a noroeste siguiendo las márgenes del Bermejo, a partir de la zona del impenetrable chaqueño y de la mitad oeste de la provincia de Formosa - Pozo del Tigre y Las Lomitas- hasta el noreste y sudeste de Salta (Braunstein 1989:1). Los wichís se encuentran mayoritariamente en la Argentina (entre 35.000 y 60.000 según las fuentes) y en Bolivia (2.000 aprox.). La lengua es utilizada por hablantes de todas las edades y en la comunicación familiar, comunitaria (intra- e intergrupal wichí) y religiosa. A pesar de esta situación favorable, en algunas localidades del este de Salta (Metán, El Quebrachal, El Galpón, Apolinario Saravia y en menor proporción en La Unión) Terraza (2002) ha detectado el inicio del quiebre de la transmisión intergeneracional.

Los chorotes se encuentran en los dptos. Rivadavia y San Martín en Salta, se calcula su número entre 1.200 y 2.000, mientras que en Paraguay, en el dpto. Boquerón, se estima que hay unos 500. Aparentemente, esta lengua posee vitalidad y es aprendida como primera lengua por los niños chorotes. Su condición de amenazada estaría dada por el escaso número de hablantes y la posibilidad de dislocaciones físicas debidas a migraciones. Aparentemente, los tres gentilicios más utilizados por estos grupos corresponderían también a variedades de la lengua: yofuáha, yowúwa y manjuy. No se poseen datos sociolingüísticos actualizados de estos grupos.

Los nivaclés, también conocidos como chulupíes o axluxlays se encuentran mayoritariamente en Paraguay, en los dptos. Boquerón y Presidente Hayes, y en la Argentina en la región del Chaco salteño, a partir de Tartagal hacia el noreste. Se estima que en Paraguay son alrededor de 18.000 mientras que en Argentina las cifras son muy dispares, varían entre 200 a 1.200 según las fuentes. Estos datos censales son de la década de 1980. A partir de observaciones personales y referidas (11), familias nivaclés del Paraguay están instalándose en Misión La Paz (Salta) y en la zona que va de Fortín Pilcomayo al Remanso, en el dpto. Bermejo, al norte de la provincia de Formosa. Al igual que para el chorote, no se poseen datos actualizados sobre la situación sociolingüística de este grupo y, aparentemente, la transmisión intergeneracional no se ha quebrado.

Familia tupí-guaraní:

En la Argentina encontramos por lo menos tres lenguas de esta familia. Los ava-chiriguanos se encuentran en las provincias de Salta y Jujuy. En Bolivia -dptos. Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija- son alrededor de 50.000. Las fuentes indican para nuestro país un total 21.000 y un cálculo de 6.800 únicamente para la provincia de Salta. No se poseen datos actualizados sobre la vitalidad de la lengua. Los chanés, pueblo presumiblemente de origen arawak asimilado por los ava-chiriguanos en tiempos históricos, se encuentran en Bolivia y la Argentina en un número de 1.400 aprox. En Argentina los hallamos en la provincia de Salta, en las misiones de Tartagal, Pocitos y Pichanal entre otras y, según el censo indígena salteño de 1985 proyectado a 1995, suman 758 en toda la provincia. Este pueblo habla la misma lengua que los ava-chiriguanos y, según Zigarán (1993), se observa el quiebre de a transmisión intergeneracional. Lo mismo sucede con las variedades utilizadas por los izoceños, grupos chané chiriguanizados que llegaron a la zona de Tartagal en la década de 1960, desde los pantanos del Izozo en Bolivia; según Dietrich (1986) son alrededor de 1.000. Al igual que los chanés, los tapietés, pueblo presumiblemente de origen chaqueño, del que se encuentran unas 40 a 50 familias localizadas en los alrededores de Tartagal, hablan la lengua de los ava-chiriguanos con particularidades propias. En la Argentina se estima que son alrededor de 400 mientras que en Paraguay sumarían unos 3.200 en el dpto. Boquerón. No se poseen datos actualizados sobre la vitalidad de estas variedades.

En el extremo este de nuestro país, se encuentran los mbyá, en la provincia de Misiones. Su número varía de 2.500 a 3.500. También se encuentran en Brasil (unos 5.000 aprox.) (12); y en Paraguay (unos 8.000 aprox.) (13) (Fabre 1998:1135/39). En la provincia de Misiones, y hasta 1978, se encontraban instalados en dos zonas bien diferenciadas: un grupo a lo largo de la ruta nacional n° 12, más hacia el oeste, cerca del río Paraná y de la frontera con el Paraguay; el otro, a lo largo de la ruta nacional n° 14 y hacia el norte, más cerca del río Uruguay, colindante con Brasil. Según Bartolomé, los mbyás ubicados a lo largo de la ruta n° 12 son grupos de arribo reciente (datos de 1978), que hablan mbyá para la comunicación intragrupal y guaraní yopará con los criollos; en cambio, los ubicados en dirección de la ruta n° 14, son grupos que fueron llegando en distintas oleadas a partir de fines del siglo XIX, utilizan el 'guaraní yopará' (sic) en la comunicación familiar, mientras que el mbyá sólo posee funcionalidad para el relato de los mitos o durante las ceremonias religiosas. En este último grupo, el autor observa la utilización cada vez más difundida del español.

El guaraní (14) es hablado por un gran porcentaje de la población rural (no-indígena) de la provincia de Corrientes. Se trata de una variedad con notorias diferencias léxicas y sintácticas con respecto al guaraní hablado en el Paraguay, producto de una diferente historia de contacto con el español. Se estima que el 50% de la población rural correntina lo habla (aprox. 100.000 personas.) (15) (Meliá 1983). En la actualidad no contamos con datos sociolingüísticos confiables; por ejemplo, desconocemos en qué localidades se aprende como primera lengua o si se aprende junto al castellano, las dos como primeras lenguas (16), ni en qué otras localidades se aprende como segunda.

El quichua santiagueño:

Hablada por un importante número de criollos, entre 60.000 y 100.000 según las fuentes, esta lengua goza de gran prestigio en el ámbito de las expresiones literarias y musicales de la zona, pero la cantidad de hablantes disminuye con el paso del tiempo. En 1977 Nardi estimaba que se encontraba en proceso de retracción. Para Kirtchuk (1987), los aproximadamente 100.000 hablantes en la provincia de Santiago del Estero eran bilingües quichua-español y no "quichuahablantes" en sentido estricto, ya que -según este autor- no existían hablantes monolingües de quichua, ni siquiera entre las personas de más edad. En 1993, Bravo indicaba que los hablantes bilingües quichua-castellano eran alrededor de 80.000. No contamos con datos actualizados sobre la vitalidad de la lengua.

De todo lo comentado hasta el momento, obsérvese la imprecisión respecto al número de personas que componen cada uno de los grupos indígenas. En la Argentina no existen datos actualizados sobre cantidad de población indígena, mucho menos sobre la cantidad de hablantes de cada una de sus lenguas. Debido al quiebre de la transmisión intergeracional, el número de personas que habla una lengua indígena es casi siempre menor al número de personas que se consideran miembros de ese grupo indígena. El amplio rango de las cifras citadas para cada lengua (30.000 a 60.000 para los tobas, 200 a 1200 para los nivaclés, etc.) se debe a los criterios utilizados por los organismos que los han censado para determinar quién es un indígena (17) (Estado nacional, estados provinciales, ONGs, agrupaciones indígenas, etc.) y a los intereses específicos que han tenido en épocas precisas (18). Esta es una de las grandes tareas a realizar con respecto a la población aborigen en la Argentina, de la que debieran ocuparse -en estrecha colaboración- demógrafos junto a antropólogos, lingüistas y otros especialistas conocedores de las zonas a censar. Los censos podrían realizarse en varias etapas y por regiones, en el marco de proyectos de investigación y desarrollo, que admiten mayor flexibilidad y menor cantidad de recursos económicos que los megaproyectos diseñados por las grandes reparticiones del Estado (19). La tarea de 'contar' miembros de comunidades indígenas y número de hablantes de sus lenguas no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. En este aspecto estamos de acuerdo con Skutnabb-Kangas (2000:27): en el mundo científico actual hay dinero para contar átomos, cadenas de ADN, fracciones ínfimas -en nanosegundos o nanomilímetros- pero poquísimas veces hay dinero para contar cuántas lenguas habla la gente en un determinado país, ni cuáles son sus competencias lingüísticas.

Según el punto de vista adoptado, la región del Gran Chaco argentino y alrededores es una zona suficiente o -por el contrario- escasamente estudiada en lo que respecta a sus lenguas vernáculas. Si comparamos la situación de la Argentina con la de Nigeria, donde 95 de las 410 lenguas habladas en el país poseen menos de 100 hablantes y se encuentran sin la más mínima descripción (20), la nuestra es una situación muy favorable, ya que contamos con -al menos- una gramática por cada una de las unidades que hemos dado en denominar 'lenguas' actualmente en uso. Pero desde otro punto de vista, la producción científica es escasa frente a otras regiones de Sudamérica (Bolivia, Perú, Brasil) y casi inexistente comparada con el gran volumen de estudios producido durante el siglo XX para las lenguas oficiales de los principales países de Europa Occidental. ¿Por qué debería importarles a nuestras universidades e institutos de investigación estudiar las lenguas de la zona? Más allá de las razones de índole psicológica, social, educacional, identitaria y jurídica que atañen a los hablantes de las lenguas en peligro, y por ende a los especialistas de cada una de dichas áreas, describir lenguas no descriptas es importante para los lingüistas por varias razones.

En primerísimo lugar porque las lenguas son interesantes en sí mismas. Una de las tareas más importantes de la lingüística es identificar las categorías gramaticales idiosincráticas de cada lengua para enriquecer el conocimiento acerca de las particularidades tipológicas de las lenguas y de la capacidad del lenguaje humano en general. A tal fin, el contacto con los hablantes -en su entorno habitual- y el trabajo de campo son actividades insoslayables para la descripción de las lenguas.

Describir lenguas es necesario para proporcionar datos confiables a los estudios comparativos. Según Dixon (1997:144) de muchas lenguas habladas en África, Nueva Guinea y Sudamérica, sólo se conoce una pequeña lista de palabras aisladas; sin embargo todas ellas están genéticamente clasificadas en familias. En la actualidad, dichas clasificaciones deben revisarse, comparando también las unidades gramaticales de las lenguas en cuestión y no únicamente los elementos léxicos. Se necesita una descripción gramatical completa de cada lengua, junto con su diccionario, antes de que pueda ser comparada de manera significativa para investigar la relación genética con otra lengua. Luego surge el problema de establecer los criterios para decidir si dos variedades pertenecen o no a la misma lengua. En algunos casos el criterio de la inteligibilidad entre los hablantes será suficiente para que el lingüista establezca una lengua con sus variedades, pero en otras ocasiones, como sucede con los continuums lingüísticos -el caso de las variedades wichí- o con las clasificaciones 'políticas' de las lenguas -el caso de las guaycurúes-, habrá que desarrollar criterios pertinentes a cada área de estudio. Para poder rever la clasificación genética tradicional de las lenguas del Chaco y zonas aledañas a la luz de las nuevas teorías que explican las consecuencias del contacto de lenguas, debemos aclarar aspectos dialectológicos, sintácticos y lexicográficos de todas las lenguas de la zona. Todavía, lamentablemente, estamos muy lejos de contar con el material de base adecuado.

Salvo las lenguas de la familia guaycurú, que poseen una veintena de artículos específicos (21), esbozos gramaticales y vocabularios de diversas épocas más cinco tesis de doctorado realizadas en los últimos diez años (22), el resto de las lenguas antes citadas han sido fragmentariamente descriptas. El conjunto de los trabajos publicados para las lenguas de la familia mataguaya en Argentina (wichí, chorote y nivaclé) (23) no brindan claramente la información que un lingüista contemporáneo desearía tener (24): tipo de estructura sintáctica (acusativa/nominativa, ergativa/absolutiva, activa/inactiva, sistema tripartito, otros sistemas con escisiones particulares), funcionamiento de sus pivotes sintácticos, expresión de la alienabilidad / inalienabilidad, etc. Llama poderosamente la atención que la lengua indígena más vital de la Argentina y con el mayor número de hablantes -el wichí- sea una de las menos estudiadas. A partir de investigaciones de campo de sesgo etnográfico, Braunstein (1989:1) ha identificado 22 áreas de asentamientos wichís de la que los lingüistas tienen muy poco que decir hasta el momento: aparentemente las variedades habladas al este son diferentes, al menos en el plano fonético y problablemente también en el fonológico, las variedades habladas más hacia el oeste (Messineo y Braunstein 1990). Dada la cohesión espacial de los grupos, es fácil deducir que estamos frente a un continuum lingüístico: se trata de cadenas dialectales cuyo estudio puede echar luz sobre la ecología del contacto entre las variedades wichí y su dinámica de cambio. Del estudio de las características de este continuum se pueden extraer conclusiones importantes acerca de la dinámica de las lenguas chaqueñas en tiempos históricos. Habiendo tantos hablantes fluidos de la lengua y de diversas edades, muchos de ellos con excelente competencia en castellano, un observador externo consideraría inexplicable este 'abandono' de la comunidad científica. El quiebre de la transmisión intergeneracional detectado por Terraza en las comunidades wichís salteñas nos advierte que el continuum no estará por siempre esperando que vayamos a estudiarlo.

Una situación similar, aunque más sorprendente que la anterior, es la del guaraní hablado en la provincia de Corrientes. Salvo recientes trabajos de corte sociolingüístico sobre migrantes correntinos guaraní-hablantes a la ciudad de Rosario (Armato y Stroppa 1997), faltan estudios dialectológicos, sintácticos y lexicográficos actualizados y confiables acerca de esta/s variedad/es y sobre la dispersión geográfica y vitalidad de la lengua en otras provincias (Chaco, Formosa, Misiones, Entre Ríos). Teniendo en cuenta el diferente marco sociolingüístico con el que se desarrolló el contacto entre guaraní y el español en la zona aledaña a Asunción por un lado, y en la zona de las Misiones Jesuíticas por otro (Meliá 1995), resulta sorprendente que la variedad hablada en la Argentina no haya despertado mayor interés entre los lingüistas. Los serios problemas de fracaso escolar detectados en el ámbito de las escuelas rurales correntinas ponen en evidencia que el tema debe ser atendido y con la máxima urgencia.

La injusta etiqueta de 'versión simplificada' o 'empobrecida' de la/s variedad/es correntina/s con respecto a las paraguayas debe definitivamente abandonarse. No existen lenguas o variedades 'pobres' para expresar el pensamiento. Existen lenguas -y variedades- que son, por diversos factores sociales, más funcionales que otras en determinados ámbitos de uso. La reducción de los ámbitos de uso provoca que las lenguas pierdan vitalidad en los campos léxicos donde su uso se restringe, pero esto se revierte cuando las actitudes hacia la utilización de la lengua son más favorables. Otra idea errónea es que la existencia de numerosos préstamos léxicos, tomados de una lengua dominante, significa pérdida de vitalidad. La historia de la lingüística está plagada de ejemplos en los cuales determinadas variedades han sido consideradas 'menores' o 'deficitarias' porque la vara de comparación era la variedad 'estándar'. El guaraní goza de gran prestigio social, asociado al género musical chamamé y a la literatura regional de la zona, sin embargo pareciera que su prestigio 'decrece', si nos atenemos a las reacciones de los docentes por ejemplo, cuando es hablado por campesinos pobres, especialmente por sus hijos al llegar a la escuela. Tampoco se estudia el guaraní de los migrantes paraguayos instalados en la Argentina: en Misiones, en Formosa cerca de la frontera y en todos los enclaves del nordeste donde se haya asentado población de origen paraguaya: el guaraní hablado en Paraguay es tomado como un todo homogéneo, un error desde el punto de vista dialectológico.

Lo mismo sucede con el quichua santiagueño. En lo que se refiere a las variedades más australes de la lengua, su estudio se ha desarrollado casi siempre en relación con aquellas variedades más 'prestigiosas', como la cuzqueña. Si bien la variedad -¿o las variedades?- hablada en nuestro país ha sido y es estudiada por un puñado de especialistas (25), el ámbito parece estar considerado 'agotado'. ¿Por qué, en el caso de las lenguas indígenas, la existencia de una gramática hace pensar que dichas lenguas no merecen más atención? ¿Acaso los lingüistas que trabajan con el castellano, el inglés, el francés o el ruso -e incluso el latín y el griego clásico- consideran que dichas lenguas ya están lo suficientemente estudiadas como para no ocuparse más de ellas? Sorprende que de las dos lenguas francas indígenas habladas en nuestro país, utilizadas por gran cantidad de población criolla desde la época de la conquista hasta la actualidad, sólo se escuchen las voces de los puristas y de los tradicionalistas.

El resto de las lenguas mataco-mataguayas y tupí-guaraníes de la zona deben ser estudiadas con urgencia, fundamentalmente por la escasa cantidad de hablantes que poseen y la acelerada degradación de los ambientes naturales que preservan a sus hablantes de la dislocación física y demográfica. Las gramáticas realizadas por lingüistas profesionales para el chorote, nivaclé y wichí poseen entre 30 y 20 años y no contamos con diccionarios modernos para ninguna de ellas. Entre las variedades del ava-chiriguano necesitan urgente descripción aquellas habladas por los izoceños y los tapietés y, de estos últimos, corroborar su supuesto substrato chaqueño (mataguayo o guaycurú).

En cuanto a las lenguas de la familia guaycurú, el terreno está magníficamente preparado para el estudio en detalle de diversos aspectos sintácticos. A pesar de los trabajos doctorales mencionados, no existe todavía un acuerdo acerca de su perfil sintáctico. Esto se debe no sólo a que se trata de los primeros trabajos sistemáticos en el área, sino a que las lenguas de América del Sur poseen, según Dixon (1994:XV) los más variados tipos de estructuras sintácticas ergativas escindidas, tipos que todavía no están incorporados en los trabajos de corte teórico. Desde este punto de vista, el área que hoy nos convoca realizará aportes significativos al desarrollo de los estudios tipológicos en general.

Cuando se posean los estudios gramaticales y léxicos suficientes sobre las lenguas guaycurúes y mataguayas, estaríamos en condiciones de evaluar la posibilidad de identificar un área lingüística y determinar cuáles son las similitudes que evidencian relaciones genéticas entre las lenguas y cuáles otras son, por el contrario, rasgos de difusión areal. A medida que tengamos más y mejores estudios -incluyendo las lenguas habladas en el resto de Gran Chaco (26)- podremos aportar interesantes conclusiones al actual debate sobre los mecanismos que operan en el cambio lingüístico, especialmente a las distintas teorías que explican la agrupación y división de las lenguas a través del tiempo, entre ellas -por ejemplo- la del equilibrio puntuado (Dixon 1997), que trata de superar la visión, muy cuestionada y todavía en vigencia, del tronco genético común a todas las lenguas de América (Greenberg 1987).

La dinámica de las lenguas está en estrecha relación con factores de tipo social, propios del estilo de vida de una comunidad. ¿Qué factores sociales inciden para que una lengua sea rápidamente sustituida por sus hablantes en un par de generaciones o que, por el contrario, se mantenga en el ámbito familiar y comunitario, a pesar de la fuerte presión ejercida por los hablantes de otra lengua dominante? La estabilidad o inestabilidad en la repartición de los ámbitos de uso de dos lenguas en contacto es causa directa de los factores sociales que le dan origen, no de factores lingüísticos -como ser distancia o semejanza estructural entre las lenguas (Thomason 2001:21). Hoy sabemos que un pidgin no surge en cualquier tipo configuración social, ni que se transforma indefectiblemente en un creole porque amplíe sus ámbitos de uso. Una lengua mixta, tal como la define Thomason (2001) no surge espontáneamente cada vez que dos lenguas entran en contacto. ¿Qué características presentaría el contacto de lenguas en el Chaco a partir de los escenarios sociales descriptos por la etnohistoria y los estudios antropológicos?

El Gran Chaco estuvo habitado por pueblos nómades de manera ininterrumpida hasta fines del siglo XIX. Braunstein (1983) y Braunstein y Miller (1990) describen la organización social de estos pueblos de esta forma: la unidad básica de la organización social (27) era la "banda", definida como un grupo local de familias extensas constituidas principalmente sobre la base del parentesco y afinidades, que circulaban por un territorio definido. La unidad superior de organización social era la "tribu", constituida por un grupo regional de bandas, frecuentemente identificadas con un nombre en común y asociadas por matrimonios e intercambios. Una tribu era usualmente endógama y la residencia post-matrimonial solía ser uxorilocal. Las tribus poseían un carácter fudamentalmente político y coincidían, en muchos casos, con las unidades culturales y lingüísticas denominadas dialectos. No todas las bandas poseían los mismos rasgos organizacionales: algunas podían ser nómades, otras seminómades, permanentes o semipermanentes si la totalidad de sus miembros permanecían asociados a lo largo del ciclo anual o se separaban en determinado período del mismo; podían ser estables o inestables en su composición, si las familias integrantes de la banda no cambiaban o sí lo hacían a través de los años. Algunas bandas prescribían el matrimonio entre sus miembros mientras que otras lo prohibían. Al primer grupo pertenecen algunas bandas wichí, generalmente numerosas y con una concepción del mundo aislacionista, al segundo grupos guaycurúes, los maká y problablemente chulupíes y chorotes. (28)

Para proponer un modelo de contacto entre las lenguas del Chaco meridional en escenarios como los que acabamos de describir, primero debemos saber con mayor certeza cómo son las estructuras fonológicas y sintácticas y estudiar detenidamente el léxico de cada una de las lenguas en cuestión, para luego abordar estudios tipológicos, comparativos y de reconstrucción. En el estado actual de la disciplina, poco podemos aportar a esta discusión. La tarea por delante excede la capacidad de trabajo de la decena de lingüistas formados que hoy trabaja en el área. Creo entonces pertinente comentar las causas por las que -a mi entender- tan pocos investigadores se ocupan de estos temas.

En la Argentina no han existido, en las últimas décadas, prioridades de investigación en el área del estudio de las lenguas ni se han orientado recursos a la descripción de aquellas poco o nada descriptas en el país. Esta situación no es 100% consecuencia de la falta de recursos económicos, también es producto de los abordajes teórico-metodológicos que se han impuesto en las carreras de letras de nuestro país, me refiero especialmente a las corrientes altamente formalizadas (que trabajan con corpus idealizados) y a aquellas que sólo se ocupan del análisis del discurso y del plano pragmático en detrimento de los estudios fonológicos, morfológicos, sintácticos, semánticos, lexicográficos y dialectológicos. Al igual que con las políticas lingüísticas impuestas desde los centros de poder cultural y económico, las políticas de formación y luego -por ende- las de investigación en el área, han sido sustractivas y no aditivas. Los nuevos desarrollos, tanto formalistas como funcionalistas, deben incorporarse a la currícula de formación en lingüística pero esto no debe hacerse en detrimento de aquellos conocimientos básicos al oficio del lingüista, ni de las técnicas de trabajo de campo para relevar dichos datos a partir de corpus orales. Este aspecto está en estrecha relación con otro, correlativo y para lamentar: la desaparición del estudio de lenguas en las carreras de Letras y Antropología: las clásicas reducidas a su mínima expresión y las modernas exiliadas en los institutos de idiomas de las facultades. Esta situación tiene como consecuencia que ningún estudiante es orientado a describir lenguas minoritarias habladas en nuestro país (indígenas o de inmigración), siendo este el primer eslabón de una cadena que finaliza en la falta de recursos humanos y trabajos de investigación en el área. Tampoco son alentados a realizar diagnósticos sociolingüísticos, a estudiar el plano de las actitudes y el imaginario lingüístico, ni a desarrollar estrategias para la evaluación y diseño de políticas y planificaciones lingüísticas en relación con dichas lenguas. La reflexión acerca de estas temáticas es insoslayable si se pretende tener un mínimo de sentido común en las acciones estatales relativas a la educación bilingüe e intercultural y en el respeto a los derechos humanos lingüísticos. Existen leyes internacionales, nacionales y provinciales al respecto cuya aplicación es altamente deficitaria en el ámbito de la educación bilingüe y prácticamente nula en el de los derechos humanos lingüísticos.

La prioridad -entonces- además de la urgente descripción y documentación (29) de las lenguas y variedades fuertemente amenazadas, es promover la formación de recursos humanos en lingüística descriptiva, tipológica e histórica. Para que esto ocurra, hay que incluir estas temáticas en los programas de contenidos básicos para obtención de un profesorado o licenciatura en letras y también, aunque sea de manera más general, en antropología. No quisiera dejar de mencionar que la región que hoy nos convoca también alberga gran cantidad de lenguas de inmigración: no menos de veinte variedades de lenguas de Europa oriental y occidental siguen hablándose, con diversos grados de vitalidad. No conocemos trabajos sobre el tema, ni siquiera breves perfiles sociolingüísticos.

En menos de cien años, miles de lenguas desaparecerán del mundo. Si la situación continúa como hasta el presente, poco sabremos acerca de tan maravillosa diversidad. Sin conocer a fondo las lenguas, muy superficialmente sabremos algo acerca de los mitos fundacionales y leyendas, los sistemas de parentesco y organización social, las interpretaciones de la historia, los poemas o las canciones de los grupos que las hablan. Sin documentarlas, no podremos asistir a los grupos que deseen recuperar la lengua de sus abuelos. Las generaciones futuras recriminarán severamente a las universidades e institutos de investigación por no haber actuado a tiempo. Se pierden, como dice G. Steiner (1998:132), miles de formas de decir esperanza.

(1) Completan la lista de doce lenguas el mapuche y el tehuelche hablados en la Patagonia. No incluimos las variedades de quechua y aymará habladas en el noroeste argentino por inmigrantes provenientes de Bolivia y Perú.

(2) Las expresiones utilizadas por el autor son endangered languages y moribund languages.

(3) Tal vez no esté de más recordar lo que nos cuenta Dixon para pensarlo en relación con la desaparición de las lenguas: The white race originally lived just in Europe and the inmediately adjacent parts of Africa and Asia. Then, form the fiftheenth century, they began to colonise the rest of the world, establishing political dominance and imposing their languages -English, Spanish, Portuguese, Arabic, Dutch, French, German and Italian- on the peoples they governed. The first continents to be systematically taken over were the Americas from the sixteenth century. These were followed by Southern Africa, South Asia, Indonesia, Australia and New Zealand, the islands of the Pacific, New Guinea, most of South-east Asia and, finally, almost all the rest of Africa. By 1910 the only major countries that were not governed by white people were Liberia, Ethiopia, Thailand, China, Tibet, Japan and Korea. (Dixon 1996:103).

(4) Más de 10.000 si se contabilizan las lenguas de signos utilizadas por las comunidades de sordos. Skutnabb-Kangas (2000:226).

(5) Krauss (1992) es más pesimista, estima que el porcentaje de reducción será del 90%.

(6) Krauss estima que el número de lenguas en tiempos prehistóricos era de 10.000 a 15.000 lenguas, mientras que Mark Pagel calcula que la cifra era mucho mayor, entre 31.000 y 600.000 con una media estimada de 140.000 (citado en Skutnabb-Kangas 2000:31).

(7) Esta es la situación prototípica de las comunidades tobas en enclaves rurales; de todas formas existen excepciones, como el quiebre de la transmisión intergeneracional en Colonia Aborigen, cerca de Quitilipi, Chaco. Ver Censabella (1999:70-71).

(8) Datos obtenidos durante mi asistencia a reuniones organizadas por el Dpto. de Educación Aborigen del Ministerio de Educación de la Nación junto a delegados mocovíes en la Escuela N° 1338 de Recreo, prov. de Santa Fe, el 14/8/2000. En la actualidad se encuentran familias mocovíes en localidades del sur de Santa Fe, como Venado Tuerto, Rufino, Máximo Paz, entre otras.

(9) La dislocación física es la separación de los miembros de un grupo etnocultural por transferencias de población y migraciones voluntarias o involuntarias. Por dislocación demográfica se entiende los procesos de re-organización social, por ejemplo la urbanización, que producen un impacto directo en la cultura, y por ende en la lengua, de los grupos involucrados. Fishman (1991:57-59).

(10) Por eso no la listamos entre las 12 habladas en la Argentina.

(11) Comunicación personal de José Braunstein, noviembre de 2001.

(12) En los estados de Sâo Paulo, Santa Catarina y Río Grande do Sul.

(13) En los dptos. Caaguazú, Caazapá, San Pedro, Itapuá, Guairá, Alto Paraná, Canindeyú y Concepción.

(14) "La lengua guaraní es la denominación genérica que aplicaron los españoles a todos aquellos modos de hablar que presentaban analogías con el de los Guaraní de las Islas con quienes entraron en contacto en las primeras exploraciones del Río de la Plata" Stroppa (1998:25) citando varias fuentes: Métraux (1948); Loukotka (1950); Rodríguez (1964); Susnik (1975) y Meliá (1983).

(15) El Censo Nacional de Población de 1991 da una cifra de 205.700 habitantes rurales en la provincia de Corrientes.

(16) Utilizamos el concepto de lengua madre en un sentido amplio, tal como lo sugiere Suktnabb-Kangas (1984:18) a partir de cuatro criterios: origen, identificación -interna y externa- competencia y función.

(17) Un censo que tome como criterio que es indígena aquella persona con determinados rasgos faciales, hablante de una lengua vernácula minoritaria y con alto déficit en el manejo del castellano, que habita en zonas periféricas rurales y que posee una economía de subsistencia de base cazadora-recolectora no tendrá los mismos resultados que otro que incluya, además, personas que reivindican su origen indígena, que habitan en grandes ciudades, que no hablan la lengua de sus abuelos y que están económicamente incorporados a los sectores de la producción y de los servicios.

(18) Las cifras que hemos presentado surgen de los censos realizados por agrupaciones indígenas, grupos religiosos o ministerios provinciales y nacionales en la década de 1980 (Radovich y Bazalote 1992). Para ese entonces, el censo indígena nacional, publicado en 1968, había quedado totalmente desactualizado (ver comentarios en Martínez Sarasola 1992:427-433). Los resultados de estos censos varían según los criterios utilizados para el cómputo, por ejemplo: mientras el censo nacional de 1968 arrojaba una cifra de 17.062 tobas en 74 comunidades de Chaco, Formosa y Salta, el Ministerio de Salud y Acción Social contabilizaba en 1985 36.639 tobas en 76 comunidades sin incluir a migrantes urbanos. En 1987, AIRA (Asociación Indígena de la Rep. Arg.) y ENDEPA (Equipo Nacional de Pastoral Aborigen) calculaban en 50.000 la cifra total de tobas en el país, incluyendo a los grupos instalados en ciudades como Resistencia, Formosa, Rosario y el Gran Buenos Aires. En 1992, Radovich y Bazalote citaban una estimación sobre datos de ENDEPA que daba para los tobas la cifra de 60.000. Debido a este amplio rango decidimos citar la cifra más baja y la más alta, indicando que se trata de fuentes diferentes. En algunos casos, la cifra más alta corresponde a la cantidad de indígenas que se sienten miembros de esa comunidad, mientras que la cifra menor podría corresponder a la cantidad de hablantes de la lengua vernácula, con alto grado de competencia en la misma. Sin embargo, no siempre es así; las cifras citadas para los nivaclés van de 200 a 1.200 y es sabido -por la bibliografía específica- que casi la totalidad de ellos son hablantes fluidos de la lengua.

(19) Nos referimos al intento de contar miembros de pueblos indígenas durante el Censo Nacional 2001.

(20) Skutnabb-Kangas (2000:54).

(21) Nos referimos sólo a artículos de descripción gramatical, que no citaremos en la bibliografía ya que no es nuestra intención revisar el conjunto de las publicaciones en el área.

(22) Klein (1981), Buckwalter (1980), Gualdieri (1998), Grondona (1998), Messineo (2000), Vidal (2001), Censabella (2002), entre otros trabajos.

(23) Viñas Urquiza (1974); Gerzenstein (1978 y 1983); Stell (1972 7 s/f [circa 1980]). No es el caso del maká, lengua hablada por una comunidad de alrededor de 500 hablantes asentados en los alrededores de Asunción, Paraguay, estudiada por Ana Gerzenstein (1994).

(24) En algunos casos, dicha información se puede inferir de los trabajos publicados, aunque no siempre.

(25) Diversos artículos y libros de Domingo Bravo, Ricardo Nardi, Pablo Kirtchuk, Mario Tebes, entre otros.

(26) Lenguas de las familias maskoy (enxet), toba-maskoy (sanapaná, angaité, enenxet y kaskiha) y zamuco (chamacoco y ayoreo). (Braunstein y Miller 1999:1).

(27) Estas características se aplican, según los autores, a todos los pueblos que desde épocas precolombinas han habitado el espacio geográfico denominado Gran Chaco, incluido el Chaco Boreal.

(28) Obsérvese la diferencia en las concepciones del mundo de uno y otro pueblo. Si bien el maká, el wichí, el chorote y el chulupí se clasifican como lenguas de la misma familia -la Mataco-Mataguaya- su organización social parece haber diferido, por lo tanto sería erróneo pensar que todos los pueblos indígenas que hablan lenguas emparentadas poseen idéntica organización social y concepción del mundo.

(29) La documentación de una lengua consiste en relevar material lingüístico de manera tal que pueda ser utilizado por los hablantes de la lengua y sus descendientes. Se prioriza la calidad del material sonoro y de video, su accesibilidad para la comunidad y el relevamiento de texto libre espontáneo representativo de los géneros utilizados por dichos hablantes: relatos míticos, adivinanzas, historia oral, canciones, bailes, oraciones, etc.

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Diversidad lingüistica

Diversidad lingüística en peligro en Argentina 

¿Adónde habrán ido a parar los sonidos del chané, el vilela, el selknam, el hausch, el teuschen, el gününa küne, el allentiac y el millcayac? 

Nadie lo sabe, pero los lingüistas están seguros de algo: ninguna de esas ocho lenguas indígenas que se hablaban desde Salta hasta Tierra del Fuego, se escucha hoy. 

Su desaparición advierte sobre el futuro de la diversidad lingüística en el país. Se estima que antes de la llegada de los europeos al continente, en el actual territorio argentino se hablaban unas veinte o veinticinco 25 lenguas pertenecientes a siete familias lingüísticas distintas. "

"Las dudas y desacuerdos al respecto se deben a que estas lenguas son ágrafas, es decir, no quedaron registradas por escrito, salvo en los casos en que misioneros o los viajeros redactaron gramáticas y diccionarios" dedujo la periodista científica Valeria Román. 

 De las lenguas que todavía se hablan ¿cuántos hablantes quedan? Aquí también hay discrepancias, porque "el único censo sobre hablantes de lenguas indígenas se realizó en 1965 y fue algo impreciso, ya que no tuvo la intención de establecer si la gente que decía ser hablante en una determinada lengua podía expresarse en ella en forma fluida", opina Ana Fernández Garay, especialista en lenguas indígenas del Instituto de Lingüística de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 

 El retroceso Hay una lamentable historia sobre la escasa atención se prestó a la supervivencia de estas lenguas luego de la Independencia. La primera Ley de Educación de 1884 sólo reconoció al castellano como lengua oficial y la lingüística recién comenzó a estudiar las lenguas indígenas en los años sesenta. "El retroceso de las lenguas indígenas comenzó principalmente con la conquista del desierto y del Chaco en el siglo XIX, cuando los indios fueron sometidos por los blancos que les enseñaron el castellano, casi sin opción. Algunos grupos indígenas sojuzgaron a otras comunidades y les impusieron el uso de su lengua, como ocurrió en el caso de los chané, en la provincia de Salta, que dejaron de utilizar totalmente su idioma porque así lo dispusieron los chiriguanos. Los tehuelches, derrotados por los mapuches, adoptaron su lengua y luego la española. 

 "La pérdida de un idioma da mucha lástima, porque junto a la lengua se pierden también los mitos, los rituales, los personajes que hacen a la identidad cultural de cada comunidad indígena", agrega Fernández Garay en su libro Testimonio de los tehuelches. Las lenguas que corren mayor peligro de extinción son el tehuelche, con menos de diez hablantes, en la provincia sureña de Santa Cruz, y el Chorote, en Salta, con solo cuatrocientos hablantes. Los demás, como el mapuche, el wichi, el mataco, el pilagá, el mocoví, el quechua de 60.000 hablantes argentinos, el chiriguano-chané, 15.000 o el guaraní, no pasan por una situación tan grave, aunque cada día tienen menos hablantes.

 Noticia publicada por la página El Castellano.
Extraído del Blog: El Estudiante de Historia

Mensaje del Director General de la UNESCO, Sr. Koichiro Matsuura, con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna

La lengua materna es, para cada uno de nosotros, un tesoro. 

 En ella pronunciamos las primeras palabras y con ella expresamos más cabalmente nuestro pensamiento. Desde los primeros momentos de la existencia, es el idioma materno el cimiento de la construcción de la personalidad y el zócalo que la sostendrá a lo largo de toda la vida. Gracias a él aprendemos a respetarnos a nosotros mismos, a nuestra historia y nuestra cultura, y sobre todo a respetar a los demás y la diferencia que ellos encarnan. Porque toda lengua lleva en sí la diferencia como una “segunda naturaleza”.

 Los especialistas lo saben bien: lejos de constituir sistemas inmutables y cerrados, las lenguas son siempre el resultado de innúmeras fusiones, interacciones e influencias acontecidas a lo largo del tiempo. No hay lengua sin historia. Por muy culta y correcta que sea, nuestra manera de hablar está hecha de múltiples préstamos, en los que se mezclan la identidad y la alteridad. 

Precisamente, la etimología nos remite a esa historia plural. Una historia en la cual la identidad es fruto de la diversidad y la complementariedad, y que prepara un futuro marcado por otros contactos y otras convergencias. El vínculo dialéctico entre identidad y diversidad no es únicamente una herencia del pasado. En un mundo donde lo universal y lo local se entrecruzan y deben interactuar de manera armoniosa, los conceptos de “lengua materna” y “plurilingüismo” se convierten en estructuras complementarias. De este modo la comunicación en el ámbito familiar o comunitario se multiplica por el ejercicio de la expresión oral en la escuela, el trabajo o el mercado, en los diarios y la política, en el culto religioso y los tribunales, en la administración y el entretenimiento. Se trata de hallar el acomodo lingüístico que permita participar plenamente en todos esos aspectos de la vida social. 

De ahí que la UNESCO esté empeñada en promover el plurilingüismo, sobre todo en el sistema escolar, fomentando el reconocimiento y la adquisición de al menos tres niveles de competencia lingüística para todos: una lengua materna o primaria, una lengua nacional y una lengua de comunicación. La promoción de la diversidad lingüística y cultural va acompañada de un compromiso en pro del diálogo entre pueblos, culturas y civilizaciones. 

Diversidad y diálogo, identidad y alteridad son, en efecto, los polos de una funcionalidad complementaria que el plurilingüismo debe asumir en su conjunto. Esta tarea ha de llevarse a cabo mediante un arreglo armonioso entre las diversas lenguas existentes en la esfera nacional y regional, merced a estrategias o planes capaces de promover las lenguas en todas las situaciones de la vida. Verdad es que, a pesar de los ejemplos que proporcionan las prácticas idóneas en diversas regiones del mundo, el plurilingüismo parece ser hoy más un ideal que una realidad tangible. 

 Más de la mitad de las 6.000 lenguas que actualmente se hablan en el mundo corren peligro de extinción. El 96% de ellas apenas las habla el 4% de la población mundial. En la escuela y el ciberespacio se emplean menos de la cuarta parte de las lenguas existentes en el planeta y, en la mayoría de los casos, éstas sólo se usan esporádicamente. Sólo unos pocos centenares de idiomas tienen el honor de figurar en los sistemas educativos y el dominio público y menos de ciento están presentes en el mundo digital. 

Observemos, por ejemplo, el caso de África, cuna de la humanidad: ¡un tercio de las lenguas del mundo se hablan en ese continente! Aunque los grupos humanos a las que sirven de medio cotidiano de expresión las dominan perfectamente, la mayoría de esas lenguas apenas se usan en la administración pública, la justicia o la prensa. 

 De ahí que la Unión Africana, que las considera uno de los pilares de la integración del continente, se empeñe en elaborar un plan regional de ordenación lingüística capaz de armonizar en beneficio de todos los aspectos locales y generales del asunto. 

Esta estrategia abierta e integrada, distante de cualquier concepción estrictamente identitaria de las lenguas, es lo que conviene retener y, con la colaboración de todos los amigos e interlocutores de la UNESCO, apoyar generosamente, con miras a un futuro plurilingüe de diversidad y respeto mutuo. Por eso, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna, hago un llamamiento a la promoción de las estrategias lingüísticas nacionales y regionales, con el fin de brindar un espacio armonioso a todas las lenguas del mundo.

 Koïchiro Matsuura



Mapas de Argentina

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Himno Argentino en Lenguaje de señas

Percy Jackson

Una saga buenísima para leer con los más grandecitos.




Sinopsis

¿Qué pasaría si un día descubrieras que, en realidad, eres hijo de un dios griego que debe cumplir una misión secreta?
 Pues eso es lo que le sucede a Percy Jackson, que a partir de ese momento se dispone a vivir los acontecimientos más emocionantes de su vida.
Expulsado de seis colegios, Percy padece de dislexia y dificultades para concentrarse, o al menos ésa es la versión oficial. Objeto de burlas por inventarse historias fantásticas, si siquiera él mismo acaba de creérselas hasta el día que los dioses del Olimpo le revelan la verdad: Percy es nada menos que un semidiós, es decir, el hijo de un dios y una mortal. Y como tal ha de descubrir quién ha robado el rayo de Zeus y así evitar que estalle una guerra entre los dioses. Para cumplir la misión contará con la ayuda de sus amigos Groven, un joven sátiro, y Annabeth, hija de Atenea.
El Ladrón del rayo da comienzo a la apasionante serie Percy Jackson y los dioses del Olimpo, un mundo secreto que los antiguos dioses griegos han recreado a nuestro alrededor en pleno siglo XXI.

Argentina en la Colonia

B de Bolivia


Libro que presenta a Bolivia -desde los Andes, pasando por el Altiplano, hasta llegar a la selva-, por medio de textos e ilustraciones fotográficas . Quechuas y aimaras, descendientes de las civilizaciones precolombinas, son algunos de los pueblos que habitan este país.

Bolivia es un país respetuoso y hospitalario, lleno de contrastes, de color, de música y de tradiciones. Desde los Andes al altiplano, los pequeños lectores se trasladarán a más de 4.000 metros de altitud, podrán tocar el cielo subiendo al Illimani y conocer los dones que ofrecen Pachamama, La Madre Tierra, y Mama Ocllo, la hija del Padre Sol.
Y todo ello acompañados de la mano de los quechuas y los aimaras, herederos de las civilizaciones precolombinas, que los acercarán en algunas de las muchas tradiciones del pueblo colombiano como la elaboración de chuño a partir de las papas; los tres días de fiesta del carnaval o las 1.100 plantas medicinales que crecen en el país.

Agradecimiento

Agradecería a los docentes que levantan material del blog para sus propios blogs, que citen la fuente. Principalmente porque corresponde y luego para poder así difundir el blog y que sea una herramienta para todos.
Lo hacemos a pulmón, sin nada a cambio y de vez en cuando un reconocimiento, reconforta.
Gracias.
Material para docentes

Leyendas



LEEMOS LEYENDAS

La leyenda de Iguá y Porá Sí (Leyenda Guaraní)


    Para Iguá, joven guerrero de una tribu guaraní, la selva y el monte no tenían secretos. Conocía sus peligros y no los temía. Con el corazón repleto de aventuras, se internaba mas y más en la espesura, deseoso de explorar lo desconocido. Un día su espíritu aventurero lo llevó hasta muy lejos de su tribu. Ahí, cerca de la ribera de un caudaloso río que no había visto antes, conoció a Porá-sí, una hermosa y dulce joven. La belleza de la india lo hechizó de tal forma, que desde ese día, Iguá sólo transitó aquel camino, que lo llevaba junto a la muchacha. Así fue como se enteró que Porá-sí era hija de un cacique y que jamás consentiría en la unión de los jóvenes, ya que deseaba casarla con uno de sus mejores guerreros. A pesar de eso, los muchachos muy enamorados no dejaron de verse un solo día y a toda hora. Pasó el tiempo y una tarde, Iguá encontró a Porá-sí llorando desesperada, su padre había decidido que para la próxima luna llena, se casara con el guerrero elegido. Entonces planearon huir juntos del lugar ... ¿Pero hacia dónde? Iguá sabía muy bien que llevar a Porá-sí a su tribu pondría en peligro a su gente, porque el padre no la perdería sin luchar. Internarse en la selva no era cosa que él temiera, pero su amada tal vez no soportaría los pesados días de marcha. Sólo quedaba tratar de cruzar el caudaloso río, que se extendía frente a ellos... y tomados de la mano se pusieron a buscar el lugar de menos correntada y peligro. De pronto escucharon gritos a sus espaldas. Habían sido descubiertos y los guerreros se acercaron hasta rodearlos. Desesperado Iguá, temiendo por la vida de Porá-sí, la subió a un grueso tronco que estaba en la orilla y lo arrastró con todas sus fuerzas hacia el centro del río. Ya las primeras flechas empezaban a caer junto a ellos. Muy pronto Iguá perdió pie y el tronco comenzó a tambalearse de un lado a otro arrastrado por la corriente. Una lluvia de flechas cala sobre ellos. El joven buscó la mirada de Porá-sí y encontró la respuesta a su pregunta: "mejor morir juntos que vivir separados". Por suerte Tupá estaba observando y compadecido de los jóvenes, guió el tronco con mano firme sobre las turbulentas aguas, y formó grandes barrancos por los que el agua cala a torrentes, cortando el paso de los guerreros, que no se atrevieron a seguir adelante. Cuando Iguá y Porá-sí llegaron a la otra orilla vieron que detrás de ellos se habían formado enormes cataratas, por donde era imposible pasar. Entonces se arrodillaron y agradecieron a Tupá por haberlos salvado.


El puente del Inca (Leyenda Calchaquí)

    Cuenta la leyenda que hace muchos, muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca, se debatía entre la vida y la muerte, siendo víctima de una extraña y misteriosa enfermedad.
    Las curas, rezos y recursos de los hechiceros nada lograban y desesperaban por no poder devolverle la salud.
    El pueblo amaba intensa y entrañablemente al Príncipe de los Incas. Invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor.
    Fueron convocados los más grandes sabios del reino, quienes afirmaron que sólo podría sanarlo el maravilloso poder del agua de una vertiente, ubicada en una lejana comarca.
    Partieron en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que veían agotadas sus fuerzas, y un día se detuvieron ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
    Enfrente, en el lado opuesto, se observaba el codiciado manantial, pero... ¿cómo hacer para llegar a ese inaccesible lugar?
    Meditaron durante mucho tiempo, tratando de buscar una forma de llegar hasta las milagrosas aguas, pero todo era en vano.
    Cuando ya la desesperación los dominaba: aconteció un hecho extraordinario: de pronto se oscureció el cielo, tembló el piso granítico y vieron caer, desde las altas cimas, enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador.
    Pasado el estruendo, y más calmado el ánimo, los indígenas divisaron asombrados, un puente que les permitía llegar sin dificultad hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al Príncipe, quien bebió de sus aguas y pronto recuperó la salud.
    La omnipotencia del Dios Inti, el Sol, y de Mama-Quilla, la Luna, habían realizado el milagro.
    Así surgió ese arco monumental de piedra, que recibió el nombre de “Puente del Inca”, que se levanta custodiado por el Aconcagua, rodeado por la imponente belleza de los Andes.



La leyenda de la Yerba Mate (Leyenda Guaraní)


    Un día, desobedeciendo los consejos de Tupá, el Dios padre de los guaraníes, Así, la Luna, y su amiga Aria, la Nube rosada del crepúsculo, quisieron bajar a la tierra. Así lo hicieron y tomaron sus formas corpóreas. Lo hicieron en esas zonas de tierras rojas, pero no habían contado con los peligros que podía acecharlas en el bosque. Mientras paseaban entre los árboles, admirando sus frutos olorosos, gozando de ver sus hermosos rostros en las aguas límpidas de los ríos, disfrutando de caminar sobre la hierba fresca, se les presentó un jaguar que se disponía a atacarlas. Ellas quedaron inmóviles y anonadadas. En ese momento se presentó un anciano que se enfrentó al peligroso animal, y que con su cuchillo logró matar al yaguareté, y acabar con el peligro que corrieron las diosas en ese momento, en que ni siquiera les dio tiempo de abandonar sus formas terrenales. El viejo indio las invitó a su cabaña para recibir la hospitalidad de su familia. Llegaron a una choza humilde y miserable, en que fueron recibidas por la mujer y la hija del anciano. Así y Aria habían quedado maravilladas por la hermosura de la joven llena de un tímido recato. Comieron panes de maíz que hizo la vieja india con el resto de maíz que le quedaba a la familia para alimentarse, ofreciéndoles su pobreza en demostración de amistad y cariño. Y aceptando esa bondad de la familia, pasaron allí esa noche descansando de las emociones vividas durante ese día en la tierra. Cuando quedaron solas las dos, Aria preguntó: -¿Qué hacemos ahora, Así? ¿Volvemos a nuestra morada y dejamos que estas gentes crean que nuestro encuentro ha sido un sueño ? Así movió negativamente la cabeza. -No, no, Aria. Estoy llena de curiosidad por saber cuál es el motivo que les ha hecho retirarse a estas soledades y encerrar con ellos a esa hermosa joven. Y, si no logramos que nos lo digan, nuestro poder no es suficiente para adivinarlo. Esperemos a mañana. Aria no sentía la curiosidad de Así; pero era amiga de la pálida diosa, y accedió a su deseo, aunque no le agradaba mucho pasar la noche en la ruinosa cabaña. A la mañana siguiente, cuando llegó la nueva luz, Así anunció al viejo que había llegado el momento de marchar. - Esperamos - le dijo - que, así como os habéis comportado con nosotros tan amablemente, nos acompañéis, según dijisteis, hasta el linde del bosque. Apenas se habían apartado del claro del bosque donde estaba la cabaña, cuando Así, con toda su fría astucia, intentó que su acompañante les dijera lo que tanto deseaba. Pero el viejo había intuido el deseo de la joven, y, atribuyéndolo a curiosidad propia de mujer, se decidió a satisfacerlo, y le dijo: - Hermosa doncella, bien veo que os ha llamado la atención el alejamiento en que vivo con mi mujer y mi hija; mas no penséis que hay en ello ningún motivo extraño. Y luego escucharon el relato del anciano indio, que les confió que estaban viviendo alejados del poblado, para apartar a su inocente hija de los peligros que le podría acarrear su increíble belleza e inocencia. Durante su vida juvenil había vivido junto a los de su tribu, una tribu como las muchas que estaban en las proximidades de los grandes ríos, dedicadas a la caza y a la lucha. Allí conoció a la que fue su mujer, y su alegría no tuvo límites el día en que nació su hija, una niña tan llena dehermosura, que aumentaba el gozo natural de sus padres. Pero esta alegría se fue trocando en preocupación a medida que la niña fue creciendo, pues era tan inocente, tan llena de candor y tan falta de malicia, que el padre empezó a temer el día en que perdiera tan hermosos atributos. Poco a poco, el desasosiego, la inquietud y el temor invadieron el espíritu del indio hasta que determinó alejarse de la comunidad en que vivía para que en la soledad pudiese su hija guardar aquellas virtudes con que Tupa la había enriquecido. - Abandoné todo lo que no me era necesario para vivir en el bosque - dijo el viejo - y, sin decir a nadie hacia dónde iba, huí como un venado perseguido, hacia la soledad. Desde entonces vivo allí. Sólo el cariño que tengo a mi hija pudo hacerme cometer esta especie de locura. Pero soy feliz, vivo tranquilo. Calló el viejo y ninguna de las dos supo qué contestarle. Entonces Así, viendo que el linde del bosque estaba cerca, le pidió que las dejase, después de prometerle que a nadie hablarían de su encuentro. Accedió el viejo indio, y, una vez que Así y Aria se vieron solas, perdieron sus formas humanas y ascendieron a los cielos. Pasaron algunos días, en los que la pálida diosa no podía olvidar las aventuras y sobre todo el encuentro que había tenido en el bosque, y, observando al viejo indio desde su soledad celeste, comprendió todo el valor de la hospitalidad que aquél les había ofrecido en su cabaña, pues vio que las tortitas de maíz, de que tanto gustaban todas aquellas tribus, habían desaparecido de su alimento. Era indudable que las que les fueron ofrecidas habían sido las últimas que tenían. Entonces, una tarde, volvió a hablar con Aria y le contó lo que había observado. - Yo creo - dijo la nube sonrosada - que debemos premiar a aquellas gentes. ¿Qué te parece, Así? - Lo mismo he pensado yo, y por eso he querido hablar contigo. Podríamos hacer, ya que el viejo tiene ese cariño por su hija, tan fuera de lo común, que nuestro premio recayese sobre la joven. - Has pensado bien, Así. Y como fue tan hospitalario, y sabes que Tupa se alegra de que los hombres sean de ese modo, tendremos también que demostrárselo. Desde aquel momento, las jóvenes diosas se dedicaron con afán a buscar un premio adecuado. Por fin, se les ocurrió algo verdaderamente original y, con el mayor secreto, se decidieron a ponerlo en práctica. Para ello, una noche infundieron a los tres seres de la cabaña un sueño profundo, y, mientras dormían, Así en forma de blanca doncella fue sembrando, en el claro del bosque que delante de la choza se extendía, una semilla celeste. Después volvió a su morada, y desde el cielo oscuro iluminó fuertemente aquel lugar, a la vez que Aria dejaba caer suave y dulcemente una lluvia menuda que empapaba amorosamente la tierra. Llegó la mañana, Así quedó oculta bajo el sol radiante, pero su obra estaba concluida. Ante la cabaña habían brotado unos árboles menudos, desconocidos, y sus blancas y apretadas flores asomaban tímidas entre el verde oscuro de las hojas. Cuando el viejo indio despertó de su profundo sueño y salió para ir al bosque, quedó maravillado del prodigio que ante la puerta de su choza se extendía. Desde ella estaba quieto y silencioso queriendo comprender lo que había sucedido, pero a la vez con un soterrado temor de que sus ojos y su mente no fuesen fieles a la realidad. Por fin, llamó a su mujer y a su hija, y, cuando los tres estaban extáticos mirando lo que para ellos era un prodigio, otro mayor acaeció ante sus ojos y les hizo caer de rodillas sobre la húmeda tierra. Las nubes, que desperdigadas vagaban por el cielo luminoso, se juntaban apretadamente y lo tornaron oscuro, al mismo tiempo que una forma blanquísima y radiante descendía hasta ellos. Así, bajo la figura de doncella que habían conocido, les sonreía confiadamente. - No tengáis ningún temor - les dijo -. Yo soy Así, la diosa que habita en la luna, y vengo a premiaros vuestra bondad. Esta nueva planta que veis es la yerba mate, y desde ahora para siempre constituirá para vosotros y para todos los hombres de esta región el símbolo de la amistad y el alimento caliente que beberán. Y vuestra hija vivirá eternamente, y jamás perderá ni la inocencia ni la bondad de su corazón. Ella será la dueña de la yerba. Después, la diosa les hizo levantar del suelo donde estaban arrodillados, y les enseño el modo de tostar y de tomar el mate. Pasaron algunos años, y al viejo matrimonio le llegó la hora de la muerte. Después, cuando la hija hubo cumplido sus deberes rituales, desapareció de la tierra. Y, desde entonces suele dejarse ver de vez en vez entre los yerbatales misioneros como una joven hermosa en cuyos ojos se reflejan la inocencia y el candor de su alma.




La leyenda del Ñandú (Leyenda Pampa)

Hace muchos, muchísimos años, habitaba en tierras mendocinas una gran tribu de indígenas muy buenos, hospitalarios y trabajadores. Ellos vivían en paz, pero un buen día se enteraron que del otro lado de la cordillera y desde el norte de la región se acercaban aborígenes feroces, guerreros, muy malos. Pronto, los invasores rodearon la tribu de los indios buenos, quienes decidieron pedir ayuda a un pueblo amigo que vivía en el este. Pero para llevar la noticia, era necesario pasar a través del cerco de los invasores, y ninguno se animaba a hacerlo. Por fin, un muchacho como de veinte años, fuerte y ágil, que se había casado con una joven de su tribu no hacía más de un mes, se presentó ante su jefe, resuelto a todo, se ofreció a intentar la aventura, y después de recibir una cariñosa despedida de toda la tribu, muy de madrugada, partió en compañía de su esposa. Marchando con el incansable trotecito indígena, marido y mujer no encontraron sino hasta el segundo día, las avanzadas enemigas. Sin separarse ni por un momento y confiados en sus ágiles piernas, corrían, saltaban, evitaban los lazos y boleadoras que los invasoresles lanzaban. Perseguidos cada vez de más cerca por los feroces guerreros, siguieron corriendo siempre, aunque muy cansados, hacia el naciente. Y cuando parecía que ya iban a ser atrapados, comenzaron a sentirse más livianos; de pronto se transformaban. Las piernas se hacían más delgadas, los brazos se convertían en alas, el cuerpo se les cubría de plumas. Los rasgos humanos de los dos jóvenes desaparecieron, para dar lugar a las esbeltas formas de dos aves de gran tamaño: quedaron convertidos en lo que, con el tiempo. se llamó ñandú. A toda velocidad, dejando muy atrás a sus perseguidores, llegaron a la tribu de sus amigos. Éstos, alertados, tomaron sus armas y se pusieron en marcha rápidamente. Sorprendieron a los invasores por delante y por detrás. y los derrotaron, obligándolos a regresar a sus tierras. Y así cuenta la leyenda que fue como apareció el ñandú sobre la Tierra.



Leyenda del Lago Aluminé (Leyenda Mapuche)


    Se cuenta que Nguenechén decidió un día que Antú (dios del sol) y Puyén (diosa de la luna) fuesen marido y mujer y en su nombre reinaran sobre la Tierra. Cumpliendo con los designios de Nguenechén, se los veía siempre juntos marchar por el espacio. Luego de pasado un tiempo, Antú se volvió desamorado y caprichoso, Puyén le reprochó su injusto proceder y Antú reaccionó indignado y le propinó un golpe en la cara. Este altercado provocó la separación de los dioses. Desde ese momento él sigue como único astro del día y dueño absoluto del universo, mientras Puyén recorre sola su senda , mostrando en el rostro las huellas de sus cicatrices. Así se la veía rondando por las noches, deteniendose en las nieves, filtrándose entre las frondas, besando tiernamente las mutisias y demás flores dormidas o recostada sobre las superficies de los lagos. Un día Puyén, ansiando una reconciliación, decidió apurar su viaje y alcanzar a su inolvidable Antú antes de que este se ocultase para entregarse al reposo. Cuando estaba por postrarse a sus pies, entre los arreboles del poniente, contempló a Antú besando apasionadamente al lucero de la tarde de quien se había enamorado. El dolor le provocó un llanto tan copioso, que una noche, sus lágrimas cayeron en la tierra del Neuquén y con ellas se formó el Lago Aluminé . Lago y río tienen desde entonces la pureza y dulzura de la diosa.



Leyenda del Quirquincho (Leyenda Quechua)

    Pucá era una hábil tejedor que vivía en la Puna Jujeña. Fabricaba hermosas "cumbias" para los nobles, "abascas" sencillas para la gente de pueblo, y abrigos "yacollas" que se destacaban por el colorido y por la perfección del tejido. Su fama llegó hasta los incas más poderosos, y su pequeña choza se vio repleta de lanas y cueros con los cuales trabajaba rápidamente para cumplir con los pedidos. Los incas, satisfechos con su trabajo, le pagaban en oro, plata y piedras preciosas. " Pronto seré rico reflexionaba Pucá mientras se inclinaba, laborioso en su telar _ Y podré divertirme como los demás : pasearé, cazaré cuanto quiera y compraré todo lo que me guste"
    En efecto, cansado de tanto trabajo y sacrificio, Pucá fue dejando sus telas y alejándose de su tarea. Se dedicó a la caza y comenzó a divertirse, embriagarse en compañía de otros indios, gastando su oro en cosas inútiles y vistosas. Rápidamente lo abandonó su   suerte y los príncipes dejaron de encargarle trabajos que ya no cumpliría. Un día sintió frío y se dio cuenta de que el invierno llegaba : "Tendré que tejerme una yacolla", pensó, y con manos temblorosas dispuso las tintas para teñir la lana. Pero hasta tal punto había perdido su habilidad, que el teñido salió pálido y lleno de manchas y después de varias horas de trabajo sólo logró un tejido flojo, grosero y lleno de ásperos nudos y pelotones de lana mal escardada.
    "No importa, lo usaré así. Mañana trataré de tejer otro", se dijo, y se envolvió completamente con el poncho.
    Cuando despertó, el "yacolla" se había adherido a su cuerpo formando una dura corza, y en lugar de piernas y brazos emergían de ella cuatro patas cortas terminadas en afiladas uñas. Así, convertido en quirquincho, se lo ve aún entre los cardones de la Puna donde había vivido o en la campiña argentina, huyendo de los peligros y escondiéndose dentro de su caparazón.

ERRADICACIÓN DE VILLAS DURANTE LA ÚLTIMA DICTADURA MILITAR

Publicación de la Comisión Provincial por la memoria.

LA POLÍTICA SOCIAL DE LAS TOPADORAS.
ERRADICACIÓN DE VILLAS DURANTE LA ÚLTIMA DICTADURA MILITAR


Procedimiento en casos de violencia


Las niñas, niños y adolescentes, tienen derecho a ser oídos y atendidos cualquiera sea la forma en que se manifiesten, en todos los ámbitos. Especialmente teniendo en cuenta que: las niñas/os y adolescentes que son víctimas o testigos de violencia intrafamiliar, frecuentemente presentan trastornos de conducta escolar y dificultades en el aprendizaje.
Las niñas/os que aprenden en su casa modelos de relación violentos, tienden a reproducirlos en sus futuras relaciones, perpetuando así el problema.
¿Qué hacer ?
El/La docente que conozca o presuma actos de violencia física y/o psicológica contra una niña, niño o adolescente, deberá comunicarlo al Director/a del Establecimiento, reali- zando conjuntamente el acta, donde constará a través de qué circunstancias conoció o presumió, la existencia de violencia familiar, así como las manifestaciones o expresiones que el niño/a hubiera realizado, relativas a este hecho.
En caso de que el niño/a muestre secuelas de lesiones físicas, llamar al SAME, dejando constancia en el acta, del día,  hora y médico que realizó la atención solicitada.
El Reglamento Escolar –art. 188 inc. y)- establece, además,  la obligatoriedad del Director de comunicar sobre el hecho de su conocimiento, a su superior jerárquico.
También deberá, la conducción, remitir informe al E.O.E, solicitando su intervención.
¿La Escuela debe denunciar?
LEY 26.061 DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Dice dicha ley en su Art. 30  que los miembros de los establecimientos educativos que tuvieren conocimiento de la vulneración de derechos de las niñas, niños y adolescentes deberán comunicar dicha circunstancia ante la autoridad administrativa de protección de derechos en el ámbito local (Defensorías  zonales de derechos de niños, niñas y adolescentes) bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad por dicha omisión.
Estas defensorías tienen la facultad de adoptar medidas urgentes para preservarlos de todo tipo de maltrato y abuso, en forma previa a la acción judicial.-
Además son una instancia comunitaria alternativa a la intervención judicial o, según el caso, coadyuvantes o previas a ella.
Una vez efectuada la comunicación a la Defensoría si ésta adoptara una medida urgente, deberá notificar dentro de las 24 hs. sobre la disposición adoptada, a la autoridad judicial competente.
¿Quién debe formalizar las Denuncias?
La denuncia  debe ser realizada por el personal directivo del establecimiento, o subsidiariamente por la/el docente en contacto con la niña o niño, aparente víctima de violencia, en las Defensorías Zonales
¿Qué documentación  debe presentar al realizarlas?
Aportará los datos de los/las docentes que advirtieron lesiones y/o  fueron testigos de las manifestaciones del niño/a víctima de la violencia, (Nombres completos, DNI, domicilios y teléfonos). Además, deberá adjuntar una copia del acta realizada. También deberá informar sobre los datos del niño, domicilio, teléfonos y nombres de sus padres y/o grupo familiar conviviente.-

Continuidad pedagógica



Artículo 66º, IV, a) del Estatuto del Docente

• El docente interino o suplente que cesare tendrá prioridad para volver a ser designado frente del mismo grupo de alumnos, en igual asignatura clases semanales o cargo, durante el mismo período escolar, siempre que en ese momento no se encontrase desempeñando otra suplencia o interinato.
• En caso de que hubiere dos docentes con estos requisitos, se designará al último suplente/interino.

Modelo para reclamar antiguedad


Buenos Aires ......de.......... de 200...

Sr/a Director/a de la Escuela N° ......... D. Escolar ........

                   Me dirijo a Ud. por la presente y por su intermedio a quien corresponda, a los efectos de reclamar el concepto “Antigüedad” de mis haberes.

                  En el mes de ................................ debería cobrar con ............ % y se me abonó con ........ %.
(Adjunto fotocopia del último recibo cobrado correctamente. Certificación de antigüedad de la DAD. Prestaciones de Servicio.)

               Sin otro particular y esperando un apronta respuesta a mi reclamo

Saludo a Ud. atte.

Firma: ............................................................
Aclaración: ....................................................
N° de documento: .........................................
N° de Ficha Censal: ......................................
C.U.I.L. Nº .....................................................



Importante:
Siempre que se presente una nota, hacelo por duplicado y guardá la copia con el recibido; donde esté aclarado el nombre, cargo de quien lo recibe y la fecha.
En todas las notas que presentes, deberá estar aclarado Apellido y Nombre, Documento, N° de Ficha Censal, y el N° de CUIL.
Solicitar a la Supervisión el N° de Nota o registro con el cual se ingresó, a los efectos de poder hacer luego
un seguimiento si correspondiera.
Cuando debas entregar documentación, el original debe permanecer en tu poder. Entrega fotocopia debidamente autenticada por las autoridades del establecimiento.

Notas de descargo

En caso de que:
• Firmes un acta,
• Te hagan un asiento en el Cuaderno de Actuación,
• Te pidan un descargo por escrito,
• Te pongan un concepto con el cual no acuerdes.
Si no estás de acuerdo tenés derecho a recurrirlo a través de una nota de descargo.
No corresponde la negación a notificarse y tampoco sirve firmar en disconformidad. Lo único que sirve para expresar tu desacuerdo es presentar una nota de descargo.
Recomendaciones 
En todos los casos, entregá dos notas (original y fotocopia) con firma, aclaración y número de documento. Un ejemplar lo entregás a quien te lo solicitó y el otro lo guardás con la firma de quien te lo recibe con la fecha de recepción.
Si firmaste un acta:
• Colocale la fecha debajo de la firma y pedí una fotocopia (te corresponde).
• En el descargo, da tu versión de los hechos sólo a lo que a vos se refiere.
• Tratá de que sea una redacción clara, precisa y breve, expresando tu opinión de los sucedido.
• Tenés hasta 10 (diez) días hábiles para dar respuesta.
Si firmaste un asiento en el Cuaderno de Actuación Profesional:
• Ponele fecha debajo de la firma.
• Si no estás de acuerdo con lo que está escrito: redactá una nota clara, precisa y breve sobre el tema o los temas centrales de la crítica.
• tenés hasta 10 (diez) días hábiles para presentarla. La nota tuya se archiva en tu Legajo Personal pero no se escribe en tu Cuaderno de Actuación
Si te piden un descargo de algún hecho que te involucra:
• Redactá una nota clara, bien precisa y breve sobre lo que te solicitan.
• Aportá la información que pueda ser relevante y que no estuviera en el acta.
• Te pueden solicitar que realices el descargo en 24 ó 48 horas, según la gravedad de lo sucedido o la urgencia de la contestación.

Horarios escuelas intensificadas


Horario escuelas de intensificación en artes y educación física
Resolución Nº 4.537 – SED del 6 de diciembre de 2005. ---Modifica la Resolución Nº 1.942-SED/05

• Se dispone que, en las escuelas de aplicación del programa en los campos de intensificación en artes y en educación física, el personal docente de ejecución debe encontrarse presente en el establecimiento para reintegrarse a sus tareas a partir de las 13,15 hs
• Con el objeto de que no se incremente la carga horaria semanal, se establecerá un nuevo horario en el cual el personal docente alcanzado por esta resolución podrá ingresar después de la iniciación del horario del turno mañana o retirarse antes de la finalización del horario del turno tarde, no pudiendo interrumpirse, por ningún concepto, la continuidad de la jornada laboral.
• En caso de que el docente haya cumplido turno de comedor, el nuevo horario deberá contemplar esta actividad en el cómputo de la carga laboral.
• El cálculo de tiempo para el ingreso después de la iniciación del horario del turno mañana o para el retiro antes de la finalización del horario del turno tarde no podrá superar los ciento cincuenta (150) minutos.
• En el caso de que un docente deba retirarse de acuerdo con lo normado y la sección de grado no pueda ser cubierta por personal del Área Curricular de Materias Especiales, se hará cargo de la misma personal del Equipo de Conducción.
• El personal docente de ejecución alcanzado por esta reformulación horaria, deberá hacer constar los horarios de entrada y de salida, según lo establecido para cada día de la semana, en el cuadro demostrativo de cargos y horarios de sus respectivas declaraciones juradas.
Reglamentación
RESOLUCIÓN Nº 4.537 - SED
Modifica la Resolución Nº 1.942-SED/05
Buenos Aires, 6 de diciembre de 2005.
Visto la Carpeta Nº 6.983-SED/05, y
CONSIDERANDO:
Que en las mencionadas actuaciones se dio trámite a la propuesta de modificación de las Resoluciones Nº 565-SED/05 por la cual se creó el programa de “Escuelas Primarias de Jornada Completa con Intensificación en un Área del Conocimiento” y la Nº 1.942-SED/05, modificatoria de la primera, ambas recaídas en el Expediente Nº 3.404/05; Que, mediante la Resolución Nº 1.942-SED/05, se estableció para las escuelas afectadas al programa de “Escuelas Primarias de Jornada Completa con Intensificación en un Campo del Conocimiento”, en los correspondientes a artes y a educación física, el horario de 8.15 a 12.15 y de 13.15 a 16.20 horas;
Que, con el objeto de evitar el incremento de la duración de la jornada laboral del personal docente de ejecución, se implementó, por la misma resolución, un sistema de compensación horaria que permitiera su adecuación a las necesidades del servicio propias del funcionamiento, día a día, de cada establecimiento;
Que, como consecuencia de lo expresado en el párrafo anterior, se produce una falta de previsibilidad en cuanto al horario de salida del turno de la tarde, pasible de resultar perjudicial para el desenvolvimiento de otras actividades que puedan tener los docentes;
Que, con vistas a proporcionar mayores posibilidades en materia de utilización de la jornada de actividades, se advierte conveniente la adecuación a tal efecto del horario de entrada del turno de la mañana;
Que, con el fin de dotar a los horarios a cumplir de la mayor transparencia posible, los mismos deben distribuirse de modo estable y constar en el cuadro demostrativo de cargos y horarios correspondiente a las declaraciones juradas del personal involucrado;
Que las medidas expuestas, son propiciadas por la Dirección del Área de Educación Primaria, cuentan con el aval de la Dirección General de Educación y con opinión favorable de la Subsecretaría de Educación;
Que la Dirección General de Coordinación Legal e Institucional ha tomado la intervención que le compete;
Por ello,
LA SECRETARIA DE EDUCACIÓN
RESUELVE:
Artículo 1º - Modifícase el artículo 2º de la Resolución Nº
1.942-SED/05, el cual queda redactado de acuerdo con el siguiente texto: “Art. 2º - Dispónese que, en las escuelas de aplicación del programa en los campos de intensificación en artes y en educación física, el personal docente de ejecución debe encontrarse presente en el establecimiento para reintegrarse a sus tareas a partir de las 13.15 hs. y que, con el objeto de que no se incremente la carga horaria semanal, se establecerá un nuevo horario en el cual el personal docente alcanzado por esta resolución podrá ingresar después de la iniciación del horario del turno mañana o retirarse antes de la finalización del horario del turno tarde, no pudiendo interrumpirse, por ningún concepto, la continuidad de la jornada laboral. En caso de que el docente haya cumplido turno de comedor, el nuevo horario deberá contemplar esta actividad en el cómputo de la carga laboral”.
Artículo 2º -  Modifícase el art. 3º de la Resolución Nº 1.942-SED/05 el cual queda redactado de acuerdo con el siguiente texto: “Art. 3° - Autorízase a adecuar la duración diaria de la jornada laboral de los docentes comprendidos por esta resolución, estableciéndose que el cálculo de tiempo para el ingreso después de la iniciación del horario del turno mañana o para el retiro antes de la finalización del horario del turno tarde no podrá superar los ciento cincuenta (150) minutos”.
Artículo 3º -  Modifícase el art. 4º de la Resolución Nº
1.942-SED/05, el cual queda redactado de acuerdo con el siguiente texto: “Art. 4° -
Dispónese que, en el caso de que un docente deba retirarse de acuerdo con lo normado en el art. 1º y la sección de grado no pueda ser cubierta por personal del Área Curricular de Materias Especiales, se hará cargo de la misma personal del Equipo de Conducción”.
Artículo 4º -  Incorpórase a la Resolución Nº 1.942- SED/05, como art. 5º, el siguiente texto: “Art. 5º - Establécese que el personal docente de ejecución alcanzado por esta reformulación horaria, deberá hacer constar a partir de la aprobación de la presente resolución, los horarios de entrada y de salida, según lo establecido para cada día de la semana, en el cuadro demostrativo de cargos y horarios de sus respectivas declaraciones juradas”.
Artículo 5º - Dispónese que el número del art. 5º de la resolución sea reemplazado por el siguiente número: “Art. 6º”.
Artículo 6º -  Dése al Registro, publíquese en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires y, para su conocimiento y demás efectos, comuníquese por copia a las Subsecretarías de Educación -Direcciones Generales de Educación y de Planeamiento y Dirección del Área de Educación Primaria- y de Coordinación de Recursos y Acción Comunitaria –Dirección General de Coordinación Financiera y Contable y Dirección Administrativa Docente- y a la Dirección General de Coordinación Legal e Institucional. Cumplido, archívese. Perazza.






RESOLUCION 1033/89 SED
CARPETA Nº 2099/SED/89
 Buenos Aires, 21 de Abril 1989
Visto la Resolución Nº 245/84 y

CONSIDERANDO

Que las necesidades del servicio hacen imprescindible la modificación parcial de la citada normal;
Por ello,
EL SECRETARIO DE EDUCACIÓN
RESUELVE:

Art. 1º - Derógase el Artículo 1º de la Resolución Nº 245 del 21 de febrero de 1984. 
Art. 2º - Autorízase a los docentes afectados por la atención de los turnos de los comedores escolares, a retirarse al finalizar la séptima hora de clase
Art. 3º - Establécese que al retirarse el docente, el grado será cubierto por un profesor de materias especiales cuyo horario sea coincidente con el del servicio afectado. En caso de no encontrarse el grado cubierto por un profesor de materias especiales, se hará cargo del mismo un integrante del personal de conducción.
Art. 4º - Determínase que en caso de que ninguna de las dos posibilidades señaladas en el Artículo 3º puedan darse, por ausencia circunstancial del profesor de materias especiales o por impedimentos del personal de conducción, el maestro permanecerá al frente del grado y la Dirección de la escuela arbitrará los medios para que dentro de los siete días posteriores al cumplimiento del turno de comedor, el docente pueda retirarse, en una oportunidad, al finalizar la séptima hora de clase.
Art. 5º - Regístrese, comuníquese por copia a la subsecretaría de Educación y pase a la Dirección General de Educación y a la Dirección de Educación Primaria para su conocimiento y demás efectos.

Premio "THE VERSATILE BLOGGER"

Hemos recibido el Premio "THE VERSATILE BLOGGER"

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!
Las reglas de este premio son las siguientes:

1. Nombrar a los bloguer@s y sus respectivos blogs que te lo concedieron:

2. Decir 7 cosas sobre tí.

  • Siempre elegiría ser maestra
  • Me gusta mucho tejer
  • Me gusta la playa y el mar.
  • Apuesto a la Educación de calidad.
  • Me encanta leer, sobretodo novelas históricas argentinas
  • Me gusta bailar Folklore
  • Me gusta aprender sobre historia argentina
 3. Otorgarlo a 15 blogs.
Estos son los blog que sigo y con placer los otorgo: 


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